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Analizando carreras

Tour 2016: balance

Tour 2016: balance

El Tour de Francia 2016 se va con un sabor pobre, muy pobre, en lo referente a la lucha por la clasificación general. Como si aún resonase con fuerza el golpe infringido por Chris Froome en la Pierre Saint Martin en la edición de 2015, el miedo, a veces sonrojante, con el que han corrido sus rivales da que pensar sobre si conviene edulcorar tanto los puestos de honor como la propia combatividad en carrera. Partiendo de la base de que Chris Froome es prácticamente imbatible en el "mano a mano" ante posibles intentos de desbancarlo (sólo Nairo Quintana en 2013 y 2015, con la carrera sentenciada, puesto que el ataque de Romain Bardet en Le Bettex no puede ser calificado como tal), los rivales no han probado otras "cosas"... No cabe duda que la retirada de Contador, por su carácter impulsivo e inquieto en carrera (más que efectivo en 2013 y en 2015, cuando tampoco pudo con el keniata en ningún momento), y el bajo rendimiento de un Nibali que venía de ganar el Giro y con un papel de ayudante de Fabio Aru, lastraron el espectáculo. Se argumenta, repetidamente, la fortaleza de Sky, pero los rivales, salvo Astana, no han probado a atacar de lejos o a endurecer la carrera para tratar de dejar más sólo al líder.

Froome se ha paseado en este Tour, por su propia fortaleza y por el carácter conformista de su gran rival, Nairo Quintana. Porque aquí no nos engañemos: Movistar y Quintana venían a por el Tour y habían puesto en marcha toda "una maquinaria" que condujera al de Boyacá hacia el "sueño amarillo". Sin embargo va a ser muy difícil que el aficionado medio logre despegar de su mente la imagen de un Nairo Quintana "soldado" a la rueda de Froome, cuando no estupefacto ante los ataques imprevisibles de éste (en bajada y en llano, sobre todo).

En el apartado positivo de la carrera hay nombres, muchos nombres. Desde Peter Sagan a Tom Dumoulin, pasando por Cavendish, Pantano, Majka, Yates, Bardet o Mollema.

En cuanto a los españoles, a destacar la gran carrera efectuada por Alejandro Valverde, quien venía de hacer podium en el Giro de Italia y, a priori, a hacer de gregario de Quintana. Pero el murciano ha sido el más fuerte del Movistar y, de no haberse sacrificado por el colombiano en varias ocasiones, podría haber quedado por delante de éste. En el mismo Movistar, Ion Izagirre ha subido un peldaño más, por su etapa, por sus buenas cronos, por su buen rendimiento en las jornadas de montaña... Del resto destaca el puesto de honor de Joaquim Rodríguez y la bravura de Dani Navarro, metido casi todos los días en escapadas, las cuales estuvieron a punto de darle la victoria. El asturiano fue 3º en Lac de Payolle, 4º en Arcalís y 3º en el Mont Ventoux, pero, por una caída en la jornada de Le Bettex, no pudo finalizar este Tour y luchar por la victoria en las dos jornadas montañosas definitivas.

Las cronoescaladas de 2016

Las cronoescaladas de 2016

No son habituales, en los últimos años, las cronoescaladas en el Tour de Francia. Habría que remontarse al año 2004 para encontrar la última, aquella que ascendió hasta la cima de Alpe D’Huez y en la que logró la victoria Lance Armstrong (luego descalificado). Tres años antes, otra más, en Chamrousse, también con victoria del norteamericano (y misma historia de descalificación, como bien es sabido por todos). 

Pero lo más peculiar de esta especialidad, al menos en lo referente al Tour de Francia, es que parece que se incluyen en un intento de mitigar el dominio de los grandes ciclistas de cada época. En 1994 la organización del Tour incluyó, tras tres años de dominio de Indurain, la crono de Morzine-Avoriaz, si bien de poco sirvió puesto que el navarro, a pesar de perder más de 3 minutos, se apuntaría un nuevo triunfo en París. Dos años después, en 1996, otra más, con final Val d’Isere y en donde el ruso Eugeni Berzin se impondría con cierta solvencia tanto a Indurain, el gran dominador hasta ese año, y a Riis, vencedor final de esa edición. Luego vendrían las citadas arriba, para tratar de responder al dominio de Armstrong (Chamrousse y Alpe D’Huez), en tanto que ahora en 2016 vuelve esta especialidad, en teoría para beneficiar a los escaladores en perjuicio del dominador de esta época: Chris Froome... Sin embargo, a estas alturas la cronoescalada de Megève poco puede aportar en la lucha por el maillot amarillo, puesto que el keniata domina la carrera a su antojo y es uno de los favoritos para apuntarse la victoria en esta cronoescalada.

 

 

A lo largo de 2016 hemos tenido otras dos cronoescaladas en las principales carreras del calendario: Dauphine Libere y Giro de Italia.

En la carrera italiana se programó ésta con llegada a Alpe Di Siusi, una dura ascensión en donde triunfó el ruso Foliforov de forma más que sorprendente:

 

 

Más válidos para esta jornada del Tour de Francia serán los datos aportados por la cronoescalada del Dauphine Libere, puesto que aparecen varios de los primeros clasificados hoy día en la Grand Boucle. En el gran banco de pruebas del Tour que es el Dauphine, triunfó Alberto Contador por delante de Richi Porte y Chris Froome

 

Los favoritos para esta cronoescalada de Megève son, en mi opinión, Richi Porte, Chris Froome y Tom Dumoulin, el apabullante vencedor de la primera crono del Tour.

Un pequeño estudio sobre las cronoescaladas en las grandes vueltas desde 1990 a 2014, aquí.

FUENTE: webs de Giro Italia, Tour de Francia, Dauphine Libere

Tour 2016: Culoz, la etapa más peligrosa

Tour 2016: Culoz, la etapa más peligrosa

El Tour de Francia 2016 transcurre bajo el dominio de Chris Froome, pero llega la etapa de Culoz, la que puede significar el punto de inflexión en la carrera. Por el momento el único verdadero espectáculo lo ha dado el líder, atacando en llano, en bajada y en subida, sin que sus rivales mostraran capacidad de respuesta. La última crono, disputada el viernes, sirvió para poner a cada uno en su sitio y que el espejismo de unas escasas diferencias se diluyera completamete. La realidad se mostró bruscamente y muchos corredores sintieron, por primera vez, tras dos semanas de carrera, donde se ubican sus verdaderas posibilidades. La clasificación general, hasta el viernes por la tarde, era pura ilusión...

De haber seguido esta tónica de las diferencias escasas un diseño como el que tenemos delante de las narices para este domingo, ni muchísimo menos generaría tantas expectativas. ¿Para qué arriesgar de lejos cuando las diferencias son pequeñas? Eso es algo que los organizadores actuales de dos de las tres grandes vueltas debieran hacérselo mirar. ¿Emoción? ¿Qué emoción? Sin embargo, en esta ocasión, la distancia, en tiempos, es amplia, y hay equipos y corredores capaces de dar un vuelco a la carrera. Movistar, en este sentido, es, para mí, el equipo de referencia, pues cuenta con varias bazas para desarbolar al equipo del líder. No es una utopía, puesto que ya lo ha hecho en más de una ocasión en esta carrera y ante el mismo Sky. Movistar ha de asaltar el amarillo con Valverde, el corredor más fuerte del equipo hoy por hoy, el todoterreno, el ciclista que se ha presentado en la carrera francesa sin la presión de otras ediciones. Un Valverde en estas condiciones es el corredor más peligroso del pelotón internacional con diferencia. La otra baza del Movistar, Nairo Quintana, da la sensación de estar bloqueado, de que la presión le ha podido y de que los golpes morales de Froome (más que de diferencias en tiempo) le han mermado. Pero ese juego de la "doble baza" puede liberarlo. De lo que logren "animar" los directores de Movistar a Nairo dependerá, y mucho, el devenir de la carrera, pues, seamos realistas, el conjunto "telefónico" es la otra escuadra, junto a Sky, que venía con el objetivo de vencer en la ronda francesa y con un líder sólido. Ni Porte, ni Mollema, ni Davis se plantean, salvo circunstancias muy excepcionales, derrocar a Froome, asaltar el Tour. 

El otro conjunto que puede plantear la ofensiva en la etapa de mañana es Astana, con un Fabio Aru que suele mejorar su rendimiento en las semanas finales de las grandes vueltas...

En cuanto a la etapa en sí, se trata de una de las más duras e incontrolables del Tour 2016, con 160 kilómetros, más de 4200 metros de desnivel y 6 puertos puntuables, destacando, ante todo, el Grand Colombier, de categoría especial.

Riis en Hautacam: 20 años no son nada

Riis en Hautacam: 20 años no son nada

Se cumplen 20 años de victoria de Bjarne Riis en Hautacam... Veamos un pequeño reportaje sobre esto:

RIIS EN HAUTACAM, 20 AÑOS NO SON NADA

Tour 2016: Froome lo hace todo

Tour 2016: Froome lo hace todo

Hay que empezar las cosas por el principio, pero en esta ocasión arrancaremos por el final, por el desastroso final que tuvo la etapa del Mont Ventoux de este Tour 2016. Lo primero que hay que señalar es esto: Vosotr@s, los que queréis ir de protagonistas a cualquier sitio, que queréis salir por la tele, en la revistas, en los periódicos, que deseais que Perico os diga lo tontos que sois, iros de una vez a la mierda. Meteos en una isla desierta todos juntos a haceros "selfies" sin parar, unos al lado de otros, o mejor, id a edulcorar a "famosillos del tres al cuatro", esos que tienen un ego tan grande como la cantidad de metros de desnivel que cubre cada año el Tour, el Giro o la Vuelta. Allí seguro que, incluso, ganaréis algo de pasta porque de la nada también se puede vivir, que a muchos en ese negocio les va bastante bien. Al ciclismo, al deporte, dejadlo en paz.

El segundo recado va para la organización del Tour, que no supo preveer la masificación de la subida al Ventoux, recortada ayer, con lo que el tumulto se iba a formar en menos espacio. Esto se combinó con el "espectáculo habitual" de las motos, que carrera tras carrera (es un hecho, no algo oportunista) generan más y más peligro para los corredores. 

Es una lástima empezar así, porque la etapa pintaba bien, muy bien, con la carrera alocada, a velocidades de vértigo, con tensión, lo que provocaría una subida final aún más endurecida. Poco importaba el recorte de kilómetros de la ascensión al Mont Ventoux porque habría, de igual manera, muchísima selección y el puerto aún albergaba dificultades de sobra.

La velocidad era frenética y esto perjudicaba, claramente, a los escaladores del grupo, que llegaban a las rampas duras del Ventoux sin la frescura que sí hubo en la ascensión a Arcalís hace 4 días. Se esperaba el ataque de Froome y así ocurrió, aunque antes hubo varias escaramuzas de Quintana y Valverde. Froome se fue en compañía de Porte y poco después se les unió Mollema (ver para creer). Las diferencias con respecto al colombiano, máximo rival, se iban ampliando poco a poco, hasta que sucedió lo impensable y lo único que se pudo ver fue a un Froome corriendo carretera arriba, sin bicicleta, desquiciado, seguramente, por perder una oportunidad de dejar sentenciada la carrera, algo que debería hacer reflexionar a cualquier organizador, a cualquier equipo y a cualquier aficionado. La organización "solucionó" todo este embrollo dando el mismo tiempo de Mollema a Froome y Porte, tras la carrera a pie del keniata.¿Decisión acertada?

Miren, miren: ¿PUEDE UN CICLISTA CORRER SIN BICICLETA?

Esto es una competición ciclista y los protagonistas son los ciclistas, que no se nos olvide. Froome, por otra parte, ha sido el único de los favoritos que ha presentado, y a lo grande, sus credenciales, para imponerse de nuevo en la carrera francesa. Con su ataque bajando en la jornada de Bagneres de Luchon; otro ayer en llano pillando desprevenidos a sus rivales y hoy, ya cuesta arriba. 

Este es el espectáculo que ha de cuidar la organización de una carrera, el espectáculo que dan los ciclistas, no si en una subida se llega a un millón de personas. Si son descerebrados, como está ocurriendo últimamente, de poco vale.

Tour 2016: Palos en la primera fase

Tour 2016: Palos en la primera fase

Se suele decir que la primera parte del Tour sirve para comprobar, no quien puede ganar el Tour de Francia, pero sí quien lo ha perdido o lo va a perder. En cuanto a lo primero, exactamente, no tenemos la certeza de quien puede ganarlo, puesto que los grandes favoritos como Aru, Quintana y Froome están, incluso, empatados a tiempo. En cuanto a los que lo han perdido la lista ya es amplia: Nibali, Zakarin, Landa, Dumoulin,... Y luego están los dudosos, entre los que se encuentra Alberto Contador, protagonista en los primeros días de Tour por un par de caídas que lo han lastrado, bajo mi punto de vista, de manera definitiva. Porque lo que viene ahora en el Tour ya tiene poco de gaseosa: ni llegadas "muro", ni media montaña. No, "acuden" ya los Pirineos, que dictarán sentencia, como en los últimos años. ¿Dónde efectuará el golpe definitivo Chris Froome? Muy posiblemente, bien hoy, bien el domingo, por las condiciones "de bajador" del keniata. Hoy con el col d’Aspin y una pequeña bajada de 7 kilómetros, en una jornada de tan solo 162 kms, con terreno pestoso (hay otro puerto de cuarta categoría con casi 400 metros de desnivel acumulado) y Aspin, para rematar. ¿Y mañana? La de mañana es la etapa ideal para Astana, ideal para lanzar por delante a un posiblemente desatado Nibali, a la espera de remontar puestos y tiempo en la General, y de asaltar la General con Aru. ¿Y Movistar? Movistar tiene que utilizar los puntos débiles de Froome. ¿Y cuáles son? Los descensos, los ataques lejanos, inesperados. Quintana tiene que vestirse de Pantani, cuán "Tour 1998". ¿Y Contador? Contador puede pasarlo mal, muy mal...

Hoy acaba el Giro

Hoy acaba el Giro

Hoy acaba el Giro de Italia, por si alguien no se había enterado aún. Acaba la mejor carrera del año, la que más alternativas en el liderato ha presentado en los últimos años y la que finaliza con un Nibali en cotas míticas.

Nibali no es el mejor contrarrelojista del mundo, no es el mejor escalador, no es el mejor rodador, pero posiblemente su tozudez, sus ganas de ganar y su carisma sí que lo sitúan como uno de los mejores corredores de la historia. La remontada final, en las dos últimas etapas de montaña, sólo está al alcance de unos pocos en el pelotón. Hace 48 horas estaba cuarto a casi 5 minutos del líder, pero a menos de dos del segundo puesto. A lo largo de los años hemos visto situaciones similares en las que los corredores han peleado por entrar en el podium, cuidando de no arriesgar en exceso para no perder una posición de privilegio (cuarto puesto), pero al siciliano eso no le va. Quizá su asalto a la gloria no se concrete en ocasiones (como en el Tour 2015) o quizá sí (como en esta ocasión), pero algo está claro: Nibali siempre lo intenta, y con eso hay que quedarse. No, no es un Merckx, no es un Hinault, no es un Indurain, pero Nibali es de ese tipo de corredores que hoy no abundan, de los inconformistas.

En el podium lo acompañarán Chaves y Valverde, quien con un recorrido como el presentado por la organización, ha hecho una carrera sobresaliente, atacando de lejos en ocasiones y jugando con inteligencia en otras muchas. Sí, en ocasiones el recorrido condiciona, y mucho, a los corredores. Otros diseños empeoran (bajo mi punto de vista) a los ciclistas, quienes sí que quieren "jugar a ciclistas", como ha sido el caso de Valverde.

En la otra cara de la moneda, Kruijswijk, quien dominaba la carrera hasta el descenso del Agnello. El Giro era suyo hasta hace 48 horas, eso hay que tenerlo en cuenta. ¿Volverá a tener una oportunidad igual? La Vuelta posiblemente nos saque de dudas. Dumoulin, otra de las grandes sensaciones de la pasada Vuelta, dominó el primer tercio de carrera, y su, posiblemente, gran rival en las montañas, Landa, no fue el del año pasado y abandonó mediada la carrera.

Hemos visto un gran Giro, equilibrado en el recorrido y en el diseño de las etapas de montaña. Quizá esa sea la clave para una gran vuelta...

FOTO (web Giro de Italia)

Valverde y la historia (Lieja 2016)

Valverde y la historia (Lieja 2016)

Llega la Lieja-Bastogne-Lieja, el Monumento que más inclina la balanza hacia aquellos que pensamos que la carrera deportiva de Alejandro Valverde debió dirigirse más hacia las clásicas que a las grandes vueltas. Sí, el murciano ha rendido a un excelente nivel en Flecha-Valona (es el hombre-record con cuatro victorias) o en los Campeonatos del Mundo de Fondo en Carretera (con numerosos podiums), pero Lieja, por su importancia en la historia del ciclismo adquiere más trascendencia. La historia dice que está a un paso del segundo peldaño, aquel que ocupa un pequeño gran corredor italiano que en España se recuerda por ser el gregario de Piotr Ugrumov en aquel Giro del 93 que Miguel Indurain a punto estuvo de perder camino de Oropa. ¿Qué le vamos a hacer? España es país de grandes vueltas y, por aquel entonces, además, vivía su pleno apogeo... Argentin, un director de carrera-corredor, un jefe en plena competición, convenció al ruso de que podría con la tiranía del español. Nadie había hecho sufrir tanto a Indurain desde 1991, vencedor insultante ya de dos ediciones del Tour de Francia y de otra más del Giro. Argentin tiene 4 Liejas y sus victorias consecutivas en los 80 hicieron concluir a muchos especialistas que rebasaría a Merckx, cómo no, lógicamente porque en el ciclismo de competición la única logica que impera es la del Canibal, quien con cinco lidera el ranking de esta carrera que empezó a disputarse hace 120 años. 

Mucha historia, muchísima por el camino. Lástima que en España no se valoren en su justa medida las Clásicas, y que hoy los noticiarios deportivos no hablen de esta carrera y del paso que podría dar Alejandro Valverde si se impone hoy en Lieja. Lo hicieron para hablar del podium logrado en el Tour pasado. Es el otro lado de la balanza: el de los que ven al murciano como corredor de grandes vueltas. Corredor completo, especialista en llegadas en repecho, regular, pero por debajo de un vueltómano histórico como Alberto Contador (ocho victorias, sólo superado por Hinault y la "lógica", es decir, Eddy Merckx).

¿Qué hubiera sido de la carrera de Alejandro Valverde si se hubiera inclinado más hacia las clásicas? Esa es la pregunta que todo aficionado al ciclismo se hace y que hoy, a buen seguro, sonará en todos los espacios deportivos...

(FOTO: Teledeporte, de TVE, en la primera victoria de Alejandro Valverde en la Lieja-Bastogne-Lieja de 2006, hace ya 10 años)

Vuelta a Asturias 2016, así es el recorrido

ASÍ ES EL RECORRIDO DE LA VUELTA A ASTURIAS 2016

Así son las etapas asturianas de la Vuelta 2016

Como es tradicional en los últimos años, he realizado un estudio detallado sobre el recorrido de las etapas asturianas de la Vuelta a España. Os recuerdo, dos llegadas, en el Naranco y Lagos, las dos metas en alto más utilizadas en la historia de la carrera, además de dos salidas, en Lugones y Colunga (MUJA).

Podéis verlo entrando en:

ETAPAS ASTURIANAS DE LA VUELTA 2016

Vuelta a España 2016, así es el recorrido

"Año 2016, edición número 71 de la Vuelta a España, Fonte da Cova sigue sin ser estrenado en la carrera. Mientras tanto, durante la presentación de la carrera, Fernando Escartín y Perico Delgado ponen luz a una de las grandes estrellas del recorrido, Mas de la Costa, de 4 kilómetros al 12%..."

ANÁLISIS AQUÍ

Completando el puzzle de la Vuelta 2016

A falta de un mes para la presentación del recorrido de la Vuelta a España 2016, las noticias sobre el mismo salen a cuentagota, como, de otra manera, es habitual. Unipublic ha desvelado que la salida se realizará desde un balneario en Laias, en la provincia de Ourense, donde la Vuelta arrancará con una crono de 28 kilómetros y que las primeras etapas transcurrirán por suelo gallego.

Destaca esa primera etapa, en el formato de crono por equipos, sí, pero con una distancia ya considerable, alejada de los parámetros de la de Marbella en la pasada Vuelta y más cercana a la idea de 2013 (27 kilómetros). Posteriormente llegada a Pontevedra, donde es muy posible la inclusión del Monte Castrove (ascendido en la Vuelta 2014 en dos ocasiones), a pocos kilómetros de meta, para realizar esa primera selección. El lunes 22 de agosto vuelve el Mirador de Ézaro, en tanto que el martes 23 se alcanza Luintra, siendo la segunda llegada en alto consecutiva. El periplo gallego se cierra con la meta de Lugo del miércoles 24, entrando ahí en una etapa aún incógnita. Mi apuesta es una llegada en suelo portugués (recordemos que se habló largo y tendido de un inicio de ronda en Oporto para 2016), para hacer meta, luego, en Puebla de Sanabria el viernes 26.

El primer tríptico, si nada cambia en las primeras etapas, tendrá lugar entre los días 27 y 29 de agosto, entre León y Asturias, con las llegadas a la Camperona, el Naranco y los míticos Lagos de Covadonga. ¿Qué recorridos podríamos ver en las etapas asturianas? Pues mi apuesta para la llegada al monte ovetense es con la inclusión del Violeo, ascensión muy explosiva que combina a la perfección con el Naranco, y que ya ha sido ascendido en varias ocasiones en la Vuelta a Asturias.

Al día siguiente, tercera llegada en alto consecutiva, podría repetirse, a grandes rasgos, el recorrido de 2014, con el collado del Torno antes del gran mito de la Vuelta: Lagos de Covadonga.

 

De seguir el esquema tradicional (el de las últimas ediciones), tras Lagos iría el primer descanso de la ronda, para reanudar la carrera con una llegada en Bilbao, tras el Vivero, como en 2011 (perfil de abajo):

 

También es una incógnita la etapa del día 1 de septiembre, por la que apuesto por una llegada a Logroño, en un diseño de transición a la montaña que se avecina en el tercer fin de semana de la carrera, que en esta ocasión se desarrollará en los Pirineos.

Llegada a la localidad navarra de Urdax el viernes 2 de septiembre, de donde partirá, también, la jornada reina...

La web Road&Mud desvelaba, en un tuit, la que, presumiblemente, será la jornada reina de la edición de 2016, la cual transitaría por los puertos de Burdinkurutzeta, Soudet y Marie Blanque, antes de culminar en el col d’Aubisque. 

El perfil aproximado sería el de abajo, con un desnivel que sería el mayor de toda la historia de la Vuelta: 5600 metros.

Más incógnitas en la jornada posterior, donde se presume llegada a la estación de Cerler (Aramon), ascensión que no se incluye desde 2007 y que fue habitual en los 80 y 90.

El lunes 5 podría plantearse el acercamiento al Mediterráneo, en una jornada que arrancaría de Alcañiz para finalizar en Castellón (Desierto de las Palmas), antes del segundo descanso.

La contrarreloj individual (la única de la carrera seguramente) se desarrollará entre Xàbia y Calp, con una distancia entre 35 y 40 kms (como los últimos años).

Tres etapas, tres, antes de llegar a Madrid. La web Arueda.com insinúa un fin de fiesta en el alto de Aitana, lo que podría significar la llegada, en la etapa anterior, a Cumbre del Sol, ascensión que dio mucho juego en la Vuelta 2015.

Pero también podría ocurrir que el recorrido se fuera hacia el sur para rematarlo en las montañas de Andalucía, con una apoteósica llegada al Pico Veleta, cuya carretera ha sido reasfaltada en gran parte (tras la valla situada en Hoya de la Mora). ¿Observatorio IRAM? ¿Zona de Borreguiles? ¿Fin de asfalto a más de 3200 metros de altitud? Un reto que podría suponer la llegada más alta en la historia de las tres grandes vueltas...

La última jornada culminará en Madrid. ¿Paseo de los vencedores? ¿En contrarreloj?

Aún queda un mes para desvelar el resto de piezas del puzzle.

Tour 2016, un primer análisis del recorrido

Entrando en este enlace podéis ver mi análisis del recorrido del Tour 2016:

Tour 2016, un primer análisis del recorrido

Vuelta 2015: de menos a más

Vuelta 2015: de menos a más

Último artículo dedicado a la Vuelta 2015, con el cual quiero hacer un pequeño balance de lo visto durante la carrera. Una Vuelta que fue de menos a más, del despropósito de la jornada inaugural (la crono por equipos que no computaba para la general), a la expulsión de Nibali, pasando por el atropello de Sagan y toda la polémica que rodeó al tema de seguridad y las motos en la carrera. Cuestiones extradeportivas que dejaron en un segundo y un tercer plano una carrera que no acababa de arrancar de la manera deseada: excesivo marcaje entre los favoritos en las llegadas a Caminito del Rey, Vejer de la Frontera, Sierra de Cazorla...

Fue en esa primera fase de carrera en donde emergió la figura del colombiano del Orica Esteban Chaves. Una de esas agradables apariciones que deja la carrera, varios días luciendo el maillot de líder e imponiéndose en dos etapas, además, con autoridad. En la segunda parte de Vuelta supo defenderse con gallardía y finaliza en un más que meritorio 5º puesto de la general. Porque Chaves empezó a flaquear, en lo referente al liderato, en la Cumbre del Sol, la cima donde vimos las primeras "grandes estocadas", ampliadas hasta límites casi insospechados en la que ha sido, posiblemente, la segunda mejor jornada de la Vuelta: la etapa de Andorra. Un día en el que Astana dio su primer golpe de autoridad en la Vuelta a España, con Landa ganando la etapa, Aru destrozando a todos los favoritos y el resto del equipo colaborando para que el podium del Tour de Francia, apenas un mes después, "volara" por los aires como poquísimas veces hemos visto en la historia de la Vuelta. Desde ahí la carrera se disputó a "cuatro bandas": el contrarrelojista Dumoulin, el explosivo Purito Rodríguez, el escalador Aru y el "tapado" Majka.

El tríptico del cantábrico no resolvió apenas nada, es más, volvió a bloquear la carrera, que se dilucidó en las cuatro etapas siguientes. De Burgos salió vencedor el holandés Dumoulin, con Aru a poquísimos segundos, y Purito y Majka a diferencias salvables visto el recorrido que aún había.

Tres etapas sin final en alto en donde se ha visto más de una hora de ciclismo de ataque entre los favoritos, mucho más que en el resto de Vuelta... La palma se la llevó, sobre todo, la penúltima jornada, en donde se ascendían los "clásicos" Navacerrada, Morcuera (éste por sus dos vertientes) y Cotos. La necesidad, las ganas de ganar, la táctica de equipo, la ofensividad, el inconformismo contribuyeron a ver una de las mejores etapas de la historia de la Vuelta a España en sus 70 ediciones, con Aru doblegando al entonces líder Dumoulin, quien ni tan siquiera podrá saborear el podium.

Una Vuelta que fue de menos a más...

En cuanto al recorrido, podría hacer un copia y pega del resumen del año pasado. El modelo de llegadas y más llegadas en alto parece más que agotado, en tanto que el tríptico central de montaña bloquea la carrera hasta límites insospechados. Qué hacer? Eso está en manos del organizador, sin duda, pero dejaría unas pinceladas como éstas:

-una primera crono por equipos más larga o hacerla individual (si va a ser corta).

-mantener el esquema de la primera semana: finales en repecho, puertecitos cerca de meta, dobles pasos (como se ha hecho en Cresta del Gallo o Cumbre del Sol).

-inclusión de otra crono individual (bien llana, bien en puerto tendido).

-mantener la entrada constante de puertos y finales nuevos. Son puertos que dan más empaque a la carrera, por mucho que la Vuelta se haya decidido en ascensiones como Morcuera y Cotos.

-romper el esquema del tríptico del Cantábrico: hacer finales diferentes (en puerto tendido, en puerto duro y en bajada, por ejemplo).

-finalizar la Vuelta con una etapa de otro tipo: tipo clásica, crono individual (más larga que la de 2014, por supuesto),...

Vuelta 2015: Duelo en la sierra

Cuatro etapas, cuatro, tras el decepcionante tríptico del Cantábrico, y cuatro jornadas en las que hemos visto ciclismo... Si bien, el colofón de hoy ha sido algo casi histórico en la Vuelta y en este deporte en los últimos tiempos. Para ello ha tenido que llegar una crono y un contrarrelojista descomunal (Dumoulin) que ha destrozado a todos sus rivales, y tres llegadas quebradas pero sin final en cuesta, lo habitual en la Vuelta en los últimos años.

Una pregunta: ¿Hubiéramos visto lo mismo si al llegar a la cima de Cotos la meta hubiera estado colocada en la Bola del Mundo? Dudo mucho, muchísimo, que hubiera ocurrido esto. ¿Emoción? Sin duda, pero reducida a 3 kilómetros, cuando en esta ocasión hemos tenido más de 50 kilómetros de diversión. ¿Va a ocurrir esto cada vez que hagamos una penúltima etapa con este diseño? Seguramente tampoco, porque la etapa de los puertos de la sierra de Guadarrama pocas veces ha servido para variar la general, si bien sí que se han visto etapas buenas y ciclismo ofensivo a muchos kilómetros de meta. La solución, para el organizador.

En cuanto a los protagonistas, tres destacan ante todo: Aru, Astana y Dumoulin. El inconformismo de Aru ha provocado todo esto. Si, como Purito, se hubiera mostrado conforme con su segundo puesto, lo de hoy se hubiera convertido, a buen seguro, en un "Verano Azul". En cuanto a Astana, ¿qué decir ya de este equipo esta temporada? Enviando gente por delante en previsión de un ataque de Aru, un genial Landa que ha sido el escudero perfecto del italiano y llevándose el gran premio. La temporada de Astana en las tres grandes vueltas se lo merecía: arrasaron con casi todo (salvo Contador) en el Giro, intentaron el podium con Nibali en el Tour (4º puesto final) y destrozaron la Vuelta, sobre todo, en dos jornadas fundamentales, Andorra y Cercedilla. Sobre Dumoulin, en una Vuelta con tantos finales en alto y una sola crono, se defendió hasta el último metro. No tendrá el premio del podium ni tan siquiera, pero, ¿qué importa?

Los campeones ganan o pierden, no luchan por migajas. Corredores como Dumuolin o Aru o Landa engrandecen este deporte. Con esa lección debemos de quedarnos hoy.

Vuelta 2015: Así es la etapa de Cercedilla

Un análisis del recorrido de la definitiva etapa San Lorenzo del Escorial-Cercedilla de la Vuelta a España 2015, que puedes ver en:

ASÍ ES LA ETAPA SAN LOERNZO DEL ESCORIAL-CERCEDILLA

Vuelta 2015: Así es la Medina del Campo-Ávila

Vuelta 2015: Así es la Medina del Campo-Ávila

Análisis del recorrido de la etapa que puedes ver en la web, junto a una variante que podría haber dado más juego:

Así es la etapa de Ávila de la Vuelta 2015

Vuelta 2015: la segunda mejor jornada

Colocada de manera inmejorable, tras la crono, la etapa de Riaza no ha defraudado. Tras tanto final en alto y una crono, que, sin ser muy larga, ha servido para dar un vuelco en la general, los corredores tenían que tirar de "imaginación" y hacer cosas diferentes a ataques "en las vallas". Sigue siendo elogiable la actitud de Fabio Aru en esta Vuelta, más allá del puesto final que logre. El italiano, con más o menos fuerzas, es de los que lo intenta, como en esta ocasión, en un puerto de primera sin una triste rampa que pasara del 8% (en lo que es el puerto en sí, puesto que en el terreno de aproximación había algunas del 16 y del 17%). Antes un fugaz intento de Purito Rodríguez, en una extraña estrategia con Vicioso...

Lo que es cierto es que hubo más ataques en este puerto de 10 kilómetros al 5% que en las grandes jornadas de montaña del tríptico del Cantábrico, pero se pudo ver como nadie fue incapaz de plantear una estrategia de lejos, puesto que en la escapada del día casi todas las escuadras contaban con integrantes.

Llegaron los favoritos en grupo y la sensación que deja la etapa de Riaza es que ha sido una de las mejores de la carrera, junto a la de Andorra. Es lo que tiene ver casi una hora de intentos de ataque, a pesar de que luego los favoritos lleguen juntos. Este es el ciclismo que queremos, no "el de vallazos" o "youtube" o... Para eso tuvo que llegar la crono individual y un diseño diferente a lo habitual.

Aún quedan dos etapas, y el primero y el segundo clasificado están en tres segundos, pero no quedan finales en alto, como alguno se lamentaba, alguno de los que añora los rampones. Yo no, yo prefiero ver como algún equipo tiene que hacer una estrategia más allá del kilómetro final...

Mañana, la Medina del Campo-Ávila, la cual analicé en la web hace unos meses.

Pinchando en la imagen podéis ir al reportaje en cuestión.

Mañana más y, seguramente, mejor...

Vuelta 2015: Dumoulin debe salvar esta Vuelta

Esta Vuelta sólo la puede salvar Tom Dumoulin. Tras 16 etapas y todas las llegadas en alto ya escaladas toca hacer balance, un balance casi desolador, de no ser por la infernal etapa de Andorra. El resto de las jornadas han seguido un guion similar con leves cambios de protagonistas, pero sólo en segundos. 

Sí, la Vuelta está emocionante, pero esa emoción está costándole cara a la gran mayoría de las ascensiones que se incluyen en los recorridos de la carrera. Ciertamente ya no sé qué puerto, qué subida, puede valer para la Vuelta a España puesto que los deficientes diseños y, lo que es más importante, el desequilibrio en el planteamiento general hace que subidas como Jitu de Escarandi o la Cobertoria o la Fuente del Chivo o San Glorio o el mismo Ancares por Balouta caigan en la mediocridad.

Un guion archirepetido en los últimos años que ha buscado favorecer descaradamente a dos corredores: Joaquín Rodríguez y Alejandro Valverde. El segundo está pagando su gran temporada en tanto que el primero sí está ante su última gran oportunidad.

Pero llega a la crono con todas las balas gastadas y una diferencia exigua con su más inmediato seguido (Fabio Aru) y escasa con Dumoulin, insisto, el corredor que puede salvar este desaguisado si el miércoles "coloca" en su sitio a Purito y al resto de corredores. 

De la etapa de Alba, qué decir... Resuelta en la parte final una jornada con más de 5000 metros de desnivel. Esta Vuelta tiene grandes similitudes con el Giro 2012, aquel en el Purito quiso jugar con la calculadora...como ahora.

Vuelta 2015: Etapa 16 (Luarca-Ermita de Alba)

Vuelta 2015: Etapa 16 (Luarca-Ermita de Alba)

Reducir la etapa Luarca-Ermita de Alba a la subida final o al fabuloso encadenado Cobertoria-Alba sería despreciar el diseño más maquiavélico de toda la carrera. Porque la jornada de Andorra contaba con un perfil de diente de sierra impresionante, pero ésta es más larga y la variedad en las ascensiones y en el tipo de carreteras, mayor. 

 

La etapa comienza en la bella localidad de Luarca y busca el interior para ascender sucesivamente los altos de Aristébano (catalogado de 3ª categoría), Forcayao (no puntuable) y Piedratecha (de 2ª). Un inicio muy brusco en el que ya se acumulan 1500 metros de desnivel en los primeros 43 kilómetros, con los tres puertos citados. Una fase ideal para empezar a romper la carrera...

A partir de Tineo la fisonomía de la etapa es más suave, hasta las Xanas. Sólo el paso por el alto de la Cabruñana, un clásico en los últimos años en la Vuelta a España, si bien más por la vertiente este que no por la oeste, como en esta ocasión.

Y llegamos a la fase decisiva, de algo menos de 70 kilómetros (aviso, donde el desnivel acumulado es de 2750 metros), que se abre con esto:

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Una explosiva ascensión, clásica en los últimos años, y cuyas rampas alcanzan el 22%. Tenebreo está catalogado como de 2ª categoría.

Posteriormente llega el turno del Cordal, tras unos kilómetros llanos. Entre la aproximación y el puerto en sí, que da inicio en La Vega (Riosa) habría 14 kilómetros de puerto. Aquí el perfil de lo que sería el puerto en sí:

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Peligrosa bajada en busca de Pola de Lena, donde arranca el alto de la Cobertoria, cuya pendiente media es del 8,76%, pero, lo que es más importante, con los 8 kilómetros centrales a una media del 10% (y 5 de ellos al 11,2%). No tiene rampones, pero tampoco descansos apenas...

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Rápido descenso que nos lleva a Bárzana de Quirós y San Salvador para buscar el último del día: Ermita de Alba. Subida corta (6,65 kilómetros, aunque ahora, tras asfaltar la última fase, de 6,8 a una media superior al 11% y pendientes máximas rondan el 28-30%).

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Una ascensión que tiene similitudes con Alpe di Pampeago, habitual en el Giro:

Lo mejor de este encadenado Cobertoria-Alba es que se acumulan hasta 11 kilómetros por encima del 10%, más de 1600 metros de desnivel, y, todo ello, en menos de 30 kilómetros.