Cierres de Tour
Un repaso a las penúltimas etapas de los Tours de Francia en las diez últimas ediciones: Míralo aquí
Un repaso a las penúltimas etapas de los Tours de Francia en las diez últimas ediciones: Míralo aquí
Llega a la web una de las subidas clásicas del Tour en los Pirineos: Pla D'Adet, en Saint Lary Soulan.
Análisis del recorrido de la Vuelta a Madrid 2023, la cual se disputa entre los días 18 y 22 de julio. Puedes verlo entrando aquí:
Regresó la Vuelta a Ávila este año y con una tercera etapa espectacular por la sierra de Gredos. Os dejo un reportaje sobre el diseño de la misma:
Aquí os dejo esta pequeña crónica de dos días viviendo la Gran Salida del Tour en Euskadi
Analizamos el Tour 2023 a unas pocas horas de su inicio en Bilbao. Puedes verlo entrando en este enlace
Análisis del recorrido en la web
Análisis de la montaña del Tour 2023 en la web
Un pequeño artículo, una pequeña muestra de lo bien que enlazan los protagonistas altimétricos de la web en los últimos días: Portet y Tourmalet.
Un silencio sepulcral en la sala para dar la bienvenida a nuestra web de puertos al más legendario de todos: EL TOURMALET, POR SAINTE MARIE DE CAMPAN
Llega a la web el impresionante col du Portet, en el Pirineo Francés. Puedes ver el reportaje entrando aquí
Cierro el repaso por el stage pirenaico con la ruta dedicada al Tourmalet, punto central de nuestro encuentro. Podéis verlo entrando aquí.
Crónica de la ruta realizada el 2 de junio de 2023 con 140 kms, 4000 metros de desnivel y los pasos clásicos del Tour de Azet, Peyresourde o Superbagneres, colosal llegada. Mira la crónica entrando aquí.
Segunda crónica, esta en forma de vídeo por Lacs de Neouville:
En los próximos días iré desgranando nuestro stage pirenaico de este año. Comienzo con la ruta del primer día:
Llega a la web este interesante puerto de la sierra de Gredos que bien puede enlazarse con la collada de la Centenera: el alto de la Francisca (sur).
En los últimos tiempos converso mucho acerca de la felicidad en la vida. El otro día, precisamente, un amigo me preguntaba acerca de si una persona de nuestro entorno laboral seria feliz con lo que hace. "No lo sé, pero sólo te puedo decir que tenemos esta única vida y que hay que tratar de ser feliz...". A mí, en concreto, lo que me hace feliz desde hace muchos años es perderme entre mapas, entre carreteras, entre rampas, entre altimetrías y entre lugares recónditos. Desde los tiempos de las primeras revistas de ciclismo, a los libros de Ciencias Sociales cuando iba al colegio, o de aquellos perfiles que se dibujaban antes de cualquier etapa, o de las crónicas ciclistas y las fotos de los grandes puertos que se pasaban en el Tour, en el Giro, en la Vuelta.. A mí me gusta subir puertos, me gusta el ciclismo, me gusta dibujar altimetrías y, porque el destino así lo quiso, nacimos en la era de Internet, la era en que nos vimos aún más comunicados con cientos, con miles de personas que, además, tenían una pasión común: medir puertos de montaña. Fue así como llegué a encontrar la web Altimetrias.net y tantas otras, fue así como unos años más tarde llegué al foro de esa misma web y fue así como un tiempo después pude conocer en persona a uno de sus creadores: Juanto Uribarri. Fue un día de primavera de 2010, en Santa Eulalia de Morcín, un día en que quedamos para ascender Vega Bobies. Fue el día de esa misma foto que ilustra este pequeño artículo.
Ahora, unos cuantos años después, me quedaré con aquel recuerdo, de aquella tarde hablando de puertos, de rampas y de altimetrías, lo que nos hace felices, Juanto.
Descansa en Paz y no te olvides de seguir midiendo puertos, siempre hay una altimetría por dibujar, maestro.
Y ahora llegarán los más puristas a poner el grito en el cielo y soltar toda clase de improperios a quien esto les escribe. Primoz Roglic logra su cuarta gran vuelta por etapas (3 Vueltas, 1 Giro) y supera a Laurent Fignon (2 Tours y 1 Giro), aquel histórico ciclista francés que nos dejó en 2009 por un cáncer y que perdió el Tour 89, ante Greg Lemond, por tan solo 8 segundos. Hay similitudes entre ambos también: Roglic perdió el Tour en la última crono, vistiendo de amarillo, un Tour que tenía aparentemente controlado y que parecía suyo tras aquella llegada, sobre todo, al col de la Loze, donde, aunque algunos ya lo hayan olvidado, aventajó aún más al segundo clasificado, un tal Tadej Pogacar. Pero mientras la carrera de Laurent Fignon tomó un claro signo descendente desde aquella tarde de julio de 1989, la de Primoz Roglic continuó igual...o mejoró todavía. El esloveno ganó semanas después la Vuelta a España y al año siguiente se convirtió en el tercer corredor que lograba tres rondas españolas de manera consecutiva, tras Roberto Heras y Tony Rominger, con quien también se le compara. Ambos, tras sus victorias en la Vuelta lograron el Giro, y también cuentan con un segundo puesto en el Tour, pero en mi opinión el esloveno está por encima del suizo por una mera cuestión...de puntos. Me explico: Tony Rominger consiguió el segundo puesto en el Tour de Francia de 1993 tras remontar y nunca estuvo en condiciones de alcanzar el liderato, el cual era de manera incuestionable de Miguel Indurain; en tanto que Primoz Roglic lideró el Tour 2020 hasta la penúltima etapa y sólo un sobresaliente Pogacar pudo con él. El contexto cuenta...
El Giro 2023 se cierra con una gran cronoescalada, un momento emocionante por saber quien sería el ganador, pero que ha bloqueado la carrera hasta límites insospechados. Para la organización ha sido una buena jugada maestra, pero arriesgada, porque ha sacrificado auténticos etapones. También podría haberse encontrado con un Giro sentenciado a estas alturas y que la crono del Lussari hubiera sido de trámite...
El Giro 2023 encuentra similitudes con lo ocurrido, según diversas opiniones, con el de 2022, pero los actores no han sido los mismos: con todos los respetos, por esta edición se han enfrentado los tres mejores conjuntos del mundo y con dos grandes figuras: Primoz Roglic con sus 3 Vueltas y su pleno de victorias en rondas de una semana, ante Geraint Thomas, podium en el Tour 2022 y ganador en 2018. Por el camino se quedó, por COVID, además, Remco Evenepoel (Campeón del Mundo, ganador de la Vuelta 2022), quien vestía de rosa y se llevaba las dos cronos iniciales. Repensar el recorrido, por lo ocurrido en las etapas de alta montaña, es sencillo ahora, pero las particularidades de esta carrera en la edición 2023 también hablan de una meteorología adversa que hizo "bucear" al pelotón durante casi todo el Giro (con el mayor número de abandonos desde 2010, con el pelotón más reducido que finaliza el Giro de los últimos 20 años).
Es el sexto podium en una gran vuelta por etapas para Primoz Roglic; el cuarto para Geraint Thomas y el primero para Joao Almeida, un corredor ya clásico en el TOP-10.
Llega a la web la impresionante vertiente de Castro de Limes que alcanza el Santuario del Acebo, utilizada por la Vuelta 2019. Mira el reportaje entrando aquí.
Treinta años ya. ¡Cómo pasa el tiempo! Ya hace treinta años de aquel viernes 14 de mayo de 1993 en que Tony Rominger y Alex Zülle se jugaban la Vuelta. Ansiaba aquella etapa que tenía intención de ir a ver a la Cobertoria, pero el tiempo no mejoraba. Llovía y daba agua. Intentaba ver claros, intentaba ver el sol, intentaba ser optimista. Eso echó para atrás a algún amigo. Roberto (nuestro querido Rober que siempre está pendiente de todos en nuestras kedadas) prefirió quedarse en casa y disfrutarla desde el sofá. Al final convencí a Héctor para escalar la Cobertoria.
Había mucha gente esa mañana subiendo por las rampas de Piedracea y Armá. Había que tomárselo con calma y estar precavidos ante lo que amenazaba. Estaba fresco, pero yo osé ir con maillot y culotte cortos. Claro, ¿cómo iba a ir con una chaquetona de chandal a ver a Perico, a Rominger, a Echave, a Montoya, a Zülle, a Mauleón, a Cubino, a Breukink,...?
La etapa venía de la costa, subía la Cobertoria y se dirigía a Oviedo ascendiendo Padrún y Manzaneda antes del Naranco. Pocos eran los que apostaban por ver algo. Incluso Gastón decía, antes de la salida, que en el Naranco no habría mucha batalla. Sólo unos segundos, ya que los líderes seguramente se jugarían la carrera en la crono de Santiago, dos días después.
Y allí estábamos, pasando frío, en la Cobertoria. Pasaron los ciclistas, pero no así el frío. Se pone a llover, a diluviar,... Aparece el abuelo de Héctor, que nos refugia en su coche. ¡Qué suerte! Oimos por la radio cómo va la carrera. Parece que Rominger va fugado con Gastón. No entendemos lo que sucede. No sabemos por qué Zülle se ha quedado.
En cuanto abre un poco el día nos lanzamos a Pola. Vamos parando cada poco por el frío. Iván va helado también. Valía la pena ver la etapa allí arriba, en la Cobertoria, pero sin ropa de abrigo... Y poco a poco va finalizando el descenso.
Llego a casa y Rominger acaba de cruzar la línea de meta. Mi madre me cuenta que ha entrado solo, que Zülle ha llegado poco después y que la diferencia entre ambos ha aumentado, que había muchísima gente en el Naranco, que...
Aquella etapa fue legendaria. No hacía falta que nadie dijera en ese momento que era algo histórico, que había sido la mejor de la historia. El tiempo se encargó de colocarla en su sitio y hoy permanece, con brillo, en la memoria de muchos aficionados. Ahora, treinta años después se sigue hablando de aquello... Recuerdo hace unos años una conversación con Fernando Ramos en que me decía que aquella jornada no había tenido para él, periquista convencido, gran trascendencia. Fue una etapa que evocaba lo que había ocurrido 19 años atrás con un asturiano (Tarangu) contra otro de los grandes de la época (Ocaña). Otra vez en el Naranco...
Treinta años después de aquella etapa que prefiero dejarla en el recuerdo. No hacen falta adornos a lo que nos ha hecho tan felices cada vez que la recordamos: aquella carreterona de la Cobertoria inundada de agua y de gente, aquel paso a nivel de Figaredo en el que te la jugabas, aquellas carreteras negras de carbón, aquel Naranco hasta arriba como si de un Molinón de derby se tratara.
Yo descendí en bicicleta, también, la Cobertoria aquel 14 de mayo de 1993. Y eso no es ninguna licencia poética