La etapa de la Vuelta
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Ruta salvaje, salvajismo cicloturista,... De todo eso abunda en este recorrido extraordinariamente duro que arranca con uno de los encadenados más terribles que podemos encontrar: Cobertoria-San Lorenzo-Farrapona. Os voy a describir esta ruta "salvaje"...
Comienzo a pedalear en torno a las 9 y media de la mañana rumbo a la Cobertoria, el puerto preferido del autor de este artículo. Con un día radiante, hoy da gusto buscar este nuevo reto que vencer el terrible enlazado que he diseñado y el tramo de pista de tierra posterior. No cojo ritmo, aunque es lo que tiene la Cobertoria, la subida que me sirve para endurecer mis piernas continuamente. Cuando llego arriba aún no llevo ni una hora pedaleando. Es una buena marca...
Me voy a por San Lorenzo. Otra vez, y ya van 4 veces este encadenado Cobertoria-San Lorenzo que me empeño en señalar a todo el mundo como uno de los más duros que podemos ver. En 50 kilómetros, 2000 metros de desnivel acumulado y muchísimos kilómetros por encima del 10%. ¿Alguien da más?
Voy algo mejor, aunque las sensaciones no son las de hace un mes, por poner un ejemplo. La reducción de kilómetros del mes de agosto se ha notado (debido a que el cuadro se me partió estuve quince días rodando con BTT). El pulsómetro tampoco marca... Parece que todo se va haciendo viejo, que todo se ha cansado... Pero cuando culmino el tremendo puerto de San Lorenzo llevo 2 horas y 50 minutos de pedaleo. Como en mis mejores días, por tanto. Está sucediendo eso que muchas veces no tenemos en cuenta. Cuando uno rueda solo no se regula de la misma manera y piensa que va mal. Sin embargo la velocidad media es similar a la de los "grandes días"...
Ahora Farrapona, el puerto de moda de la Vuelta. Hace dos días Cobo, Nibali, Purito, se retorcían por aquí. Ahora estoy yo peleando contra la pendiente. La subida me parece la más suave de las tres que llevo, aunque la longitud y el desgaste, sin embargo, se notan. Paro en la cima, me siento junto al cartel y... a comer (un poco). Ya era hora.
Llega el turno del momento "épico" de la jornada: el descenso por pista de tierra. Muchas veces he leído en mi foro (APM) la posibilidad de que se utilizara en una carrera de profesionales. En mi opinión, esto no está para eso hoy por hoy. Algo más de 3 kilómetros rodeado por unos paisajes sensacionales. ¡Qué fotos! Tras esta zona "épica" entro en el asfalto de nuevo, en busca de la carretera del puerto Ventana.
Ventana, en plenas Ubiñas, es un regalo para la vista... Por eso mejor ver las fotos con calma.
Hasta 30 kilómetros por terreno favorable hacen que la media de velocidad crezca ostensiblemente. Pero el viento hace de las suyas y el castigo ya es excesivo. Con más de 3500 metros de desnivel acumulado, rodando en solitario... Esto es lo que significa el cicloturismo de alta montaña. Jornadas como esta son las que te endurecen sobremanera. Es fácil ver los perfiles... luego hay que hacerlos.
Cobertoria, para cerrar. Otra vez, y otra vez por Quirós, por Llanuces. Esos algo más de 8 kilómetros con pendientes fuertes, muy continuas... Sigo retorciendome, como en casi todas las subidas. Mis sensaciones son las de haber pasado un día durísimo, pero cuando llego a Pola los números hablan de otra cosa. He logrado hacer 158 kilómetros en poco más de 8 horas, a una velocidad media de 19,6 km/h (y eso que algo más de 3 kilómetros eran pista de tierra, con las reservas, por tanto, que hay que tomar para realizarlos) y el desnivel acumulado se ha ido a los 4500 metros.
El perfil de la ruta:

5 puertos, 4500 metros de desnivel, un coeficiente APM acumulado de casi 1000 puntos... Realmente durísima.

Arranca el espectáculo

La Cobertoria por Lena siempre me deja imágenes extraordinarias.

Durísima como siempre.

Y cae el primero.

En busca de Quirós.

Pedalearé hasta el final.

Entre Caranga y Teverga nos encontramos con esto. ¿Cómo no voy a visitar esto cada poco tiempo?

A por San Lorenzo, como hace dos días los "pross"

La "Marmolada astur"

Y cae también.

Restos de la etapa del sábado.

Descenso a Somiedo.

El cruce a la Farrapona.

Implacable la Bianchi.

La Vuelta a España sirve para mucho. Para que arreglen de una vez tramos como éste.

En la zona definitiva de la Farrapona.

Extraordinaria la Farrapona.

La meta del sábado. A mí aún me quedaba mucho...

En la Farrapona, el tercero del día. Llevo ya 3200 metros de desnivel y van 85 kilómetros. Cobertoria-San Lorenzo-Farrapona de una tacada. Ahí es nada!!!

Dos colosos.

Vamos a por la tierra.

Esto está fatal, pero el paisaje lo compensa.

Impresionante.

Aquí finaliza la tierra y arranca el asfalto.

En Torrestío me encontré con esta curiosa señal.

Y ahora a por el cuarto, Ventana.

Ventana, allí a lo lejos.

Babia...

Y cae Ventana, el cuarto.

El descenso de Ventana pasa por zonas como esta.

A por la Cobertoria.

Entramos en Quirós.

El quinto me espera.

Esto es lo que te encuentras cuando llegas a la cima de la Cobertoria. ¿Cómo no me va a gustar?

Y cayó el quinto, la Cobertoria por Llanuces.
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Hay rutas y hay rutas. Ésta, por segundo año, ha sido sensacional. Una mezcla de absoluta dureza, belleza paisajística inigualable, cicloturismo y compañerismo en grado sumo. Muchos piensan que no pueden hacer rutas como éstas; otros, que eso lo hace cualquiera... Pero esto es cuestión de mentalidad. Recuerdo hace un año (durante casi todo el año), como uno de los "socios" de esta Borrachera 2, se desesperaba en casa fruto de una lesión. JaviAvilés, colaborador de este blog, lo pasó muy mal, porque este tío vive el cicloturismo como pocos. Ni se le pasaba por la cabeza que, un año después, iba a hacer la "etapa" más dura de toda su vida. Pero sí, lo ha hecho.
Tal vez seamos globeros, pero, ¿y qué? Es difícil explicar lo que uno siente cuando llega a la Cobertoria tras más de 9 horas de pedaleo y de superar puertos como Cobertoria por Lena, San Lorenzo, Corredoria, Santianes, Maravio y Cobertoria por Llanuces. A estas horas todos tienen ganas de más, de la Borrachera 3 o de lo que sea, pero espero que el recuerdo de la gran ruta de ayer perdure para siempre en la memoria de todos ellos.
Lago y Golfor, como siempre (mis dos compañeros habituales de rutas), Héctor (el juvenil que va a arrasar próximamente), Belmontino, JaviAvilés, Estrada (quien, no estando en condiciones, nos acompañó en San Lorenzo), Danich (el acoplao) y un servidor, fueron los protagonistas de este "tappone".
Ahí va el perfil de la terrorífica ruta:

Y ahora una pequeña galería fotográfica:
El primero, la Cobertoria, cómo no.
Con mucha niebla y frío en gran parte de la subida.
Y cae el primero.
Rodando por Quirós.
Aparece el comandante Estrada.
...Y somos 7.
El café, realmente artístico...
Rumbo a San Lorenzo.
Espectacular.
Bellísimo.
Y cae el segundo.
Tramo llano previo a Corredoria.
Y ya en la zona más dura de Corredoria.
En la cima de Corredoria, el tercero del día.
La bajada, impresionante.
Lago en una de las zonas más bellas de la ruta.
Héctor, todo un coloso.
Y ahora a por el cuarto, el puerto trampa del día: Santianes.
Santianes, subida corta con rampas de hasta un 17%.
Maravilloso.
Y ya en el Maravio.
Esto es Villabre, a mitad del Maravio.
Grandioso este puerto.
Y aquí, los colosos.
Alguno ya tenía hambre.
En la cima del Maravio.
La tremenda mole de La Sobia.
Y la Cobertoria para rematar.
Las fuerzas, ya muy justas.
Indescriptible, otra vez.
Colosales.
Sí, colosales.
Los seis guerreros y un "acoplao" (jeje).
Habrá más, como siempre...
Parece mentira que a estas alturas del año estemos aquí, hablando de una ruta de 247 kilómetros, de 3900 metros de desnivel, de 4 puertos grandes, de odiseas ciclistas, de cicloturismo de alta montaña... Porque el año había empezado al revés, a mucha distancia de los verdaderos amigos. Era difícil pensar que todo diera un giro tan radical... Pero sólo tres meses después seguimos desafiándonos y "compitiendo contra nosotros mismos". Porque esa es la verdadera competición que busco (yo al menos): llegar a los límites físicos. De momento, de esa batalla de 11 horas y media de pedaleo hemos salido más que victoriosos. Repito, a mí no me interesa lo más mínimo competir contra otra gente. Sólo salgo en bici a disfrutar cada día, no a prepararme para un día determinado. La diferencia es sustancial... Competir es intentar derrotar a otros; nuestro cicloturismo es intentar superarnos a nosotros mismos. Ya he pasado por la competición y no la echo de menos... Más bien me frustra pensar en ello...


17 de abril de 2011. Son las 7 y media de la mañana y se ven a unos pocos que aún no han acabado el día 16. Desconozco si será su día grande, pero para mí hoy, el 17, sí lo va a ser. Cargo la bici en coche y me voy a la Cuenca amiga, amiga, sobre todo, porque allí están dos grandes amigos con los que he planificado hacer una ruta dantesca de puertos, de kilómetros, de sudores, de paisajes, de desniveles, de belleza, de dureza, de... cicloturismo, al fin y al cabo. Suena Nessun Dorma, suena Iron Maiden, suena todo lo que puede potenciar aún más... Allí, en el polideportivo de El Entrego, punto de partida de tantas otras rutas y también de ésta, me espera Elgolfor. A las 8 de la mañana nos ponemos en marcha en busca de Blimea, el pueblo del otro gigante de la ruta: Lago. Los primeros kilómetros transcurren con la lectura del parte de temperaturas por parte de Elgolfor: ahora 6,3º; ahora 6º; ahora 5,8º; ahora... Lo siento, me da igual, hoy llevo la ropa de verano. Ya está bien de pasar calor, de ir ahogado en las rutas. Necesito respirar a pleno pulmón y para ello nada mejor que el mismo uniforme de aquella "machada" con Carlos-BI en octubre, de aquella Ruta Madre (del día de Asturias), de la Borrachera de Subidas de junio... Esta ropa debe tener algo porque me insufla aún más fuerzas, sobre todo, para superar el frío que hace esta mañana: 5º según la última lectura de Elgolfor.



En Tarna ya sale el sol, es hora de ir entrando en calor, de sumar desnivel,... Un puerto larguísimo, bellísimo, y que, como tantas otras veces, desgasta en demasía. Es fácil embellecer las fotos en una ascensión como ésta. El telón de fondo de cada imagen es mejor que el de la anterior. Las discusiones giran, tras hablar brevemente sobre "barsas", "madrices" y otras cosas, en torno a la conveniencia de su inclusión en ese juego, desafío o competición sin competición denominada Reto CIMA. Nuestra respuesta es unánime: esta subida tiene más categoría que otros puertos más duros y de más renombre, por lo que plantearse su supresión es algo ilógico. Aunque en un mundo tan ilógico puede pasar cualquier cosa... Pero nosotros, este grupo de amigos de los puertos, te lo recomendamos.



Y entramos en León, no sé si solo o con Castilla, y cambiamos de región. Es la única variación, porque el paisaje sigue siendo cautivador, verdísimo, montañoso,... Ahora rodamos con velocidad en busca de aumentar nuestra media que ha quedado muy lastrada tras ascender a ese "fácil" paso de montaña donde nace el Nalón. Vamos en busca del puerto de Panderrueda, de Posada de Valdeón, del Cares, de Caín, de los Picos de Europa... De la Cuenca Minera del Nalón a los Picos de Europa. Parece el título de una película, pero no, es el título de la primera parte de este largo viaje en bicicleta.






Cuesta culminar Panderrueda porque es de esos puertos que, sin ser duros, parecen no acabar nunca, ya sea porque nunca encuentras el desarrollo adecuado, ya sea porque los kilómetros van haciendo mella en las piernas. La foto en la cima, como en el anterior, es cita obligada, antes de emprender viaje hacia las profundidades del valle del Cares. Las bajadas, los repechos salvajes, el asfalto irregular, los animales en medio de la carretera, los otros animales al volante... Son muchas las pequeñas historias que se entrelazan en esos escasos 20 kilómetros hasta llegar a Caín. Y allí, completamente al fondo, donde la carretera finaliza, damos vuelta, para ascender a ese cielo denominado puerto de Pandetrave, una de las ascensiones más duras que existen en la Cordillera Cantábrica. Pero en mitad del camino, en el ecuador de la ascensión, es el momento de parar a reponer fuerzas. Nosotros no somos máquinas que tienen como obsesión pulverizar algún registro. Nosotros sólo pedaleamos para disfrutar de esto que muchos llaman cicloturismo, pero que muy pocos, en realidad, lo practican. Y para seguir sumando kilómetros no queda otra alternativa que "llenar el depósito" con comida. Es algo tan simple como eso... Sin embargo, cuando está "rebosante" (el depósito) es difícil afrontar rampas del 15%, que es lo que encontramos en la segunda mitad de Pandetrave...


El telón de fondo ahora es magnífico. Hace unos cuantos meses, con Danich, ya tuve ocasión de comprobarlo: Pandetrave tiene un cuadro de fondo... Ascenderlo fotografiando es como pintar un Picasso. Quizá exagere, pero os invito a ir para ver si tengo razón o no. Las instantáneas, al igual que antes, en Tarna, vuelven a ser fantásticas. Pedalear así se hace fácil a pesar de llevar más de 130 kilómetros en las piernas y tener la certeza de que aún quedan más de 100...



Y llegamos al clímax de esta película de cicloturismo que os estoy regalando: el embalse de Riaño. Quizá dicho así pueda parecer ridículo, pero rodar aquí es cómo ir en la "autopista hacia el cielo"... Con el "mar de León", las montañas de fondo, el cielo casi azul en contraste con más verdes praderas... Se hace complicado encontrar más palabras que describan tanta belleza. Mejor observar con calma las imágenes, que dan una leve descripción de lo que nos pasó por la cabeza en el momento en el que pedaleábamos por tan extraordinario lugar.

Volvemos a Tarna, en busca de Asturias, de donde salimos hace ya varias horas. Y aunque la ascensión es sencilla las fuerzas ya no son las mismas que al principio. Cualquier pequeño repecho parece el Angliru... A las 7 de la tarde culminamos el puerto y llega el momento tenso de la jornada, aquel en el que nos jugamos llegar aún de día o de noche. Se me rompe un radio y la rueda de atrás va como un "8". ¡Maldita sea! ¿qué? No, lo siento, no digo eso... Suelto un "mecag...". Tras "pedalear en poesía" durante 9 horas y media llega el momento de mover con rabia las bielas. La noche se echa encima y sólo queda pedalear con locura durante los más de 50 kilómetros que restan hasta El Entrego.

Son más de las 9 de la tarde-noche cuando llegamos, de nuevo, al polideportivo de El Entrego. Lago hace un rato que se ha quedado en su Blimea y saborea esta jornada más que épica para el Grupo Astur de los Puertos. 11 horas y 35 minutos de pedaleo, 247 kilómetros, 3900 metros de desnivel acumulado, 4 puertos, 2 provincias, paisajes y más bellos paisajes, belleza y más belleza, cicloturismo y más cicloturismo, amigos y más grandes amigos,...

Esto es, en fin, el verdadero cicloturismo de alta montaña.
Cronica de la ruta realizada en el puerto de Ancares el 31 de marzo de 2011. Puedes verla entrando aquí:
Entra aquí para ver el reportaje:
http://www.39x28altimetrias.com/yosolocompitocontramimismo.html
Entra aquí para ver el reportaje:
Esta es la crónica de 3 días que he pasado ascendiendo varios de los puertos más conocidos de la sierra madrileña en compañía de varios "foreros" también "Locos de las Cumbres", a los que desde aquí envío un saludo. El cicloturismo del estilo APM es así, lo siento por los "amantes" del cicloturismo de competición (qué contradicción...).
VIERNES 16
Tras llegar al hotel (éste, en concreto: http://www.hotel-restaurante-sanfrancisco.com y desde el cual extraje unas espectaculares panorámicas), bajo la bici del coche, me cambio y... a subir. Ya que el puerto de El León se encontraba a poca distancia me propuse ya coronar mi primer puerto CIMA madrileño. Y es que, a pesar del intenso tráfico que había, las ganas de puertos eran muchas...

El León "cazado"...

La foto en la cima del puerto.
SÁBADO 17
Me levanto a las 6:45, puesto que ya me habían recomendado madrugar algo, ya que el calor en la sobremesa es intensísimo. Hoy me he propuesto una doble jornada de ciclismo. Por la mañana quedo con el forero Veg_et_al con el que tuve el placer de compartir algo más de 100 kilómetros en los que ascendimos varios de los puertos que cada año transita la Vuelta a España: Canencia, Morcuera y Cotos.
Los primeros kilómetros son de llano (algo más de 30 kilómetros) hasta llegar a Soto del Real, donde mi compañero me avisa de que, en realidad, la ascensión comienza allí. Y, ciertamente, la carretera se va inclinando hasta unos niveles del 4-5%, muy respetables. Pero, la ascensión propiamente dicha a Canencia (y también la de la Morcuera) arranca en Miraflores de la Sierra. La primera rampa es tal vez la más dura del puerto, aunque una sucesión de descansos y la gran arboleda que cubre buena parte de la ascensión, nos permite llegar a la cima sin mucha dificultad. Realizamos, entonces, el descenso por la misma vertiente por donde hemos ascendido. Y encaramos la Morcuera, puerto mítico de la Vuelta a España, tal vez de los más conocidos. Siempre con la vista puesta en la cima, ya que se ve prácticamente en todo momento. Allí nos encontramos con otros dos compañeros, practicantes de "rollerski", que nos va a acompañar tanto en la subida como en la bajada. Tras el descenso, llega el momento del avituallamiento, en Rascafría, donde se inicia el tercer "col" del día: Cotos. Es un puerto que, según Veg_et_al, tiene fama de hacerse largo, larguísimo, aunque no tenga rampas duras. Y sí, se hizo largo, aunque seguramente por la fatiga acumulada ya. Cotos es un puerto que enlaza directamente con Navacerrada a través de una carretera más bien llana de unos 5 kilómetros que se sitúa a más de 1800 metros de altitud. Allí, en Navacerrada, optamos por acercarnos al inicio de la Bola del Mundo, ese tramo hormigonado, objetivo máximo de este fin de semana, que será, no cabe duda, uno de los elementos estrella de la Vuelta 2010. Tras unos 10 kilómetros de descenso, separamos nuestros caminos y me dirijo a Guadarrama, para reponer fuerzas de cara a la segunda tanda del día. Ya por la tarde, quedo con el forero Gamoniteiro para ascender La Jarosa, uno de esos "puertacos" de carretera estrecha, "botosa", pero con escasísimo tráfico (en la parte final, nada). Se trata de una subida muy escalonada, con tramos muy duros (rampas de hasta un 17%) y zonas de descanso. En la cima no existe cartel alguno, pero hacemos la foto de rigor (4º puerto CIMA del día y 5º en 24 horas). Finalizamos la jornada en una bocatería, puesto que el día ha sido larguísimo: más de 160 kilómetros, 3000 metros de desnivel, 4 puertos y todo ello bajo un calor, por momentos, insoportable.

Esto es Miraflores de la Sierra, donde se inicia la ascensión a Canencia y, también, a La Morcuera.

Ascendiendo Canencia disfrutamos de panorámicas como ésta.

El asfalto de Canencia está perfecto.

Primera conquista del día.

Al fondo, la cima del puerto de la Morcuera.

Las vistas son aún mejores que en Canencia.

Otra captura más. Aquí con mi compañero Veg_et_al, excelente guía con el que compartí pedaladas toda la mañana del sábado.

Esto es el Monasterio del Paular, punto de arranque del tercer puerto del día, Cotos.

Esta ascensión tiene muchas zonas de sombra, lo que se agradecía...

Y tercer CIMA, Cotos.

Ya por la tarde ascendí con el gran Gamoniteiro a La Jarosa.

Carretera estrecha, asfalto irregular, poquísimo tráfico, rampas durísimas,...

En la cima de la Jarosa.
DOMINGO 18
La kedada de la Bola del Mundo. Finalmente decidimos acortar el recorrido y ascender directamente hasta allí, puesto que la temperatura y el tráfico (en Navacerrada) serían diferentes. Partimos una grupeta de cuatro (Gamoniteiro, Chema Valverde, Elmasho y un servidor) a las 9 de la mañana, tras esperar durante media por JaviAvilés, quien el día anterior había comentado que estaría presente a pesar de sus problemas en las rodillas. Los primeros kilómetros nos sirven de calentamiento, porque las rampas aún son suaves. Tras unos 10-12 kilómetros de este leve ascenso, decidimos parar a "repostar". Reanudamos la marcha para afrontar la parte más dura de Navacerrada, puerto clásico de la Vuelta que tenía muchas ganas de ascender. Es en los últimos 4-5 kilómetros donde sus pendientes están a la altura de la categoría que se le otorga, pues oscilan entre el 8 y el 10%. Llegamos al alto y allí paramos para refrescarnos y recargar energías para subir lo mejor posible por esos algo más de 3 kilómetros hormigonados plenos de pendientes descomunales. La verdad es que la pista de la Bola es más bien estrecha y el firme está roto en varias zonas. Es el inicio en donde se concentran las mayores dificultades porque la primera rampa llega hasta un 18-19% sobre un hormigón muy rugoso. Entramos luego en una zona con varias curvas de herradura (algunas con pendientes francamente exageradas) en donde el estado del hormigón está mejor. La culminación de la subida es apoteósica con una recta que desemboca en la estación de telecomunicaciones situada en la cima y donde las pendientes vuelven a subir hasta un 19%. Sí, realmente espectacular, pero, entonces, ¿por qué a otras ascensiones del resto de España se les ponen tantas trabas para formar parte del recorrido de la Vuelta? La inclusión de esta subida hormigonada crea un gran precedente para el ciclismo de nuestro país. Se acabaron las excusas...

Al fondo, la Bola del Mundo. Magnífico día nos esperaba.

Un día precioso...

Mis compañeros de ruta en plena escalada a Navacerrada.

Esta es la placa de la Fuente de los Geólogos, a menos de dos kilómetros de la cima de Navacerrada.

Últimos metros de Navacerrada...

Y este es el inicio de la pista que nos conduce a la Bola del Mundo.

Vista del puerto de Navacerrada desde la pista.

Aquí se ve el estado de la pista en una curva de herradura.

Ya divisamos el final...

Admiremos el paisaje...

La tremenda recta final...

Aquí, gran parte de la ascensión a la Bola...

La rampa final vista desde arriba.

La foto de rigor en la cima.

Con avituallamientos como éste es como se suben puertos de verdad...
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*LA RUTA, FINALMENTE, SE APLAZA, BUENO, SE ADELANTA AL MIÉRCOLES 23 DE JUNIO.
Teniendo en cuenta que no ha levantado la expectación esperada iré a hacerla con dos compañeros del foro APM, por lo que no se hará como estaba prevista, el sábado 26 de junio. Si finalmente alguien puede y se anima, arrancaremos a las 8:30 (aproximadamente) del miércoles 23 de junio frente al Ayuntamiento de Lena.
Un saludo a todos.
El próximo 26 de junio hay una kedada a la que no puedes faltar. El recorrido es circular y se ascenderán los puertos de la Cobertoria (por Lena), San Lorenzo, Somiedo, Ventana y Cobertoria (por Llanuces). Son algo más de 180 kilómetros y se trata de todo un reto para cualquier cicloturista. Aquí no va a haber premios, ni clasificaciones, ni inscripciones, sólo la satisfacción de hacer un recorrido durísimo, rodar con gente que comparte tu misma afición y disfrutar de unos paisajes únicos. Se saldrá de Pola de Lena a las 8:30 h, para intentar aprovechar el máximo de horas de sol (sólo se modificaría si hay consenso para ello) y se suspendería si las condiciones meteorológicas no son las adecuadas. Venga, ¿te vienes?
Este es el perfil (no te asustes):

Y esto es la acumulación de desnivel, contando únicamente los puertos. Es posible que globalmente supere los 4000 metros:

Puedes ver el amplio reportaje entrando aquí: