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EL TEMA DEL MES

DOPAJE EN EL CICLISMO (MARZO 2009)

El dopaje y el ciclismo son dos conceptos muy distintos que, merced a los medios de comunicación, en los últimos tiempos han sido casi sinónimos. Parece que es el único deporte en el que lo hay, ya que cualquier noticia relacionada con el ciclismo sólo tiene difusión si el doping aparece por algún lado, sino no interesa (al menos a ellos). Recientemente el gran Lance Armstrong, ganador de 7 Tours de Francia consecutivos, volvió a la competición tras tres años de parón. En lugar de elogiar al campeón por su vuelta o criticarle por haberlo dejado en su momento o abrir un debate sobre estos “regresos” a la competición, se ha abierto la veda para menospreciar sus triunfos porque pudieran haber sido fruto de la toma de alguna sustancia prohibida. El ciclismo, un deporte controladísimo desde este punto de vista, tiene que ver como uno de sus más grandes exponentes se ve acosado constantemente por personas y medios que sólo viven para buscar donde no hay. Con ello no estoy diciendo que esté a favor del dopaje, sino que, si hay unos medios para detectarlo y no aparece, no se puede condenar a nadie. Bien distinto sería lo contrario, entonces que todo el peso de las leyes deportivas caigan contra ese “tramposo”. Por ello, habría que pedir que las instituciones ciclistas, como la UCI, hicieran un comunicado en el que dejaran claro la limpieza de la carrera deportiva de Lance Armstrong. Las sospechas, sin pruebas, no tienen sentido. Por otro lado, otro de los campeones, Alejandro Valverde, también se ha visto acosado por testificar en el Comité Olímpico Italiano. Valverde aún no ha dado positivo en ningún control, pero ya está marcado con una cruz. Una lástima, una verdadera lástima. ¿Se imaginan que todo esto ocurriese en el fútbol? Pues lamentablemente ocurre, porque también hay casos de dopaje: Frank de Boer, Edgar Davids o Gurpegui son algunos de los nombres. ¿Y de los sospechosos? En el fútbol, de los sospechosos no se habla, no interesa como en otros deportes, mucho más sacrificados.

SUBIDA CICLOTURISTA AL GAMONITEIRU, ¿POR QUÉ NO? (FEBRERO 2009)

En 1998, cuando tan solo teníamos pocas referencias del Angliru (entonces Gamonal y dada a conocer en un magnífico reportaje de Ciclismo a Fondo 2 años antes), se organizó en Riosa una marcha cicloturista a este puerto. Ello valió para comenzar a conocerlo un poco más en los círculos ciclistas y fue una prueba de fuego para que posteriormente se convirtiera en el mayor atractivo de la Vuelta ’99. Con este antecedente, ¿por qué no hacer algo similar con el Gamoniteiru? Sé perfectamente que más de media ascensión está en obras (las de la Cobertoria) y que el resto no está en buen estado, pero ello no es inconveniente para el cicloturista. Podría hacerse con BTT o rueda gorda de carretera (la usada en ciclocross, por ejemplo), hasta que años venideros estuviera asfaltado y entonces sí pudiera hacerse con bici de carretera en una marcha cicloturista como el resto de las del calendario. Si en Riosa pujan fuerte con el Angliru (se hacen finales de etapa en la Vuelta a España, subidas cicloturistas, subidas a pie, etc.), en Mieres se intenta potenciar el Picu Polio (el cual quiero recordar que no está asfaltado en su mayor parte), ¿por qué no aprovechar todo el potencial de este puerto? No está de más decir que esta ascensión goza de una gran popularidad en los foros ciclistas especializados (en el foro de Altimetrias.net se puede comprobar que estoy en lo cierto). El Gamoniteiru tiene más de 15 kilómetros de ascensión a una media superior al 9%. Hay kilómetros enteros a más del 10% de inclinación y las rampas superan, en ocasiones, el 15%. Es un puerto “más de ciclismo”, puesto que sus pendientes no llegan a lo “inhumano” del Angliru (sin desmerecer en nada al coloso riosano). Además las vistas desde la cima son maravillosas, viéndose Asturias casi entera, de Norte a Sur y de Este a Oeste. Sin desmerecer a la Cubilla, que me parece un puerto excepcional, organizar una subida al coloso puede superar ampliamente en trascendencia a la clásica cicloturista que se organiza en torno al primero. Sí, la cima del Gamoniteiru está en el concejo de Quirós, pero más de media ascensión, la que convierte a este puerto en una subida mítica (de momento sólo en los foros cicloturistas, ya veremos más adelante), está en nuestro municipio, razón más que suficiente para organizarla.

 

ENERO 2009

ARMSTRONG, ¿PARA QUÉ VOLVER?

Mucho se ha hablado en los últimos meses de la vuelta al mundo profesional del ciclismo del norteamericano Lance Armstrong, ganador de 7 ediciones consecutivas de la carrera más importante del mundo por etapas: el Tour de Francia. Sin entrar a valorar si sus condiciones físicas son óptimas o no, lo cual ha debido pesar mucho (está claro que el estadounidense es un portento físico que no se ha abandonado), su vuelta ya ha provocado “ríos de tinta”. Y, ¿por qué?

Lance Armstrong dejó el ciclismo profesional en la cumbre, no esperó ni a finalizar la temporada 2005 (meses de septiembre u octubre), sino que colgó la bici “para siempre” en la última etapa del último Tour de Francia que disputó. Es decir que la imagen que guardamos de él, quiérase o no, es la del campeón “arrasando”. Y de eso hace tres años y medio. Por lo que Lance tiene 3 años y medio más... y unos cuantos kilómetros menos que los adversarios que se va a encontrar en cuantas carreras dispute. Si un ciclista hace a lo largo del año entre 15000 y 20000 kilómetros, quiere decir que tiene unos 50000 kilómetros menos que los Contador, Sastre o Valverde.

En nuestro subconsciente, Armstrong es el de 2005, 2004 o 2001, pero eso, les afirmo, ya no cuenta. Les invito a borrar esa imagen y que recuerden uno de los grandes ejemplos de vuelta al profesionalismo: Michael Jordan. El genial baloncestista se retiró en 1993 en la cúspide tras ganar su tercer anillo NBA. Volvió para ganar otros tres anillos y retirarse en 1998. Y entonces, una vuelta más en 2001, pero ya no era lo mismo y su nivel fue francamente inferior al de sus años “mágicos”.

Armstrong se tuvo que retirar en 1996 por un cáncer y volvió a la competición en 1998, quedando en 4ª posición tanto en la Vuelta a España, como en el Campeonato del Mundo, y ya en 1999 fue esa “máquina” que todos conocemos.

Ahora vuelve, pero recordemos, con 37 años (cumplirá 38 en septiembre), y su nivel es una incógnita. Y, además, no vuelve en cualquier otro equipo del mundo, sino en el que está el número 1 del ciclismo mundial en la actualidad: Alberto Contador. Toda una batalla de generaciones en la que me posicionaría con la actual.

Haciendo comparaciones es como si Indurain hubiera vuelto en 2000 en plena era Armstrong; Hinault en 1990, en el apogeo de Lemond; Merckx, en 1981, en pleno dominio de Hinault. Francamente, ¿para qué vuelve Armstrong? Para nuestro ciclismo es una mala noticia (por encontrarse en el mismo equipo de Alberto Contador), pero también una reválida, puesto que los últimos tres vencedores del Tour de Francia han sido españoles (Pereiro, Contador, Sastre).

Y, por último, si tanto le gustaba el ciclismo, ¿por qué lo abandonó en 2005 en la “cima”? ¿Tal vez para no “arrastrarse” meses o años más tarde? Si esa es la razón, debiera tener en cuenta que ahora mismo tiene muchísimas más posibilidades de pasarle (de “arrastrarse”).

 

Montero79