Una Vuelta Más
La que se presumía como la Vuelta de Tadej Pogacar ha acabado siendo la de Enric Más, un buen corredor cuya trayectoria recuerda a la de uno de los ciclistas más infravalorados. De hecho aún hoy en día se dice que "no andaba nada...". Abraham Olano fue uno de esos corredores que la prensa generalista señaló como sucesor de Indurain y, en el caso del mallorquín, 20 años después se le colocó la etiqueta de "heredero" de Alberto Contador. Uno fue Campeón del Mundo en ambas especialidades (a ver si usted es capaz de encontrar cuantos ciclistas lo han logrado), además de ser ganador de una Vuelta a España y podium en el Giro de Italia...y "sin andar nada". El ciclista balear, por su parte, ha sido podium, antes de la disputa de esta Vuelta, en cuatro ocasiones (tres veces segundo y otra más tercero). Más ha sido siempre un ciclista regular, un fondista que pasa la montaña y que puede beneficiarse, en los tiempos actuales, de la escasez de crono, y así ha hecho, además, top-10 en el Tour de Francia. Pero eso, hasta hoy, era poca cosa...
Ganador de la etapa reina, el único que fue capaz de aguantar a Pogacar en la que seguramente ha sido la mejor etapa del año en Grandes Vueltas (la del Monte Bartolo), Más fue ampliando diferencias en las sucesivas llegadas en alto, y nadie fue capaz de inquietarle: ni Roglic, ni Gall, ni Carapaz,...
Roglic, por su parte, vuelve al podium de la Vuelta una vez más y si alguien aún duda de que estamos ante el mejor corredor de esta carrera puede que tenga un serio problema de visión: el esloveno ha sido 1º (2019), 1º (2020), 1º (2021), 3º (2023), 1º (2024) y 2º (2026). Seis podiums nada más y nada menos a lo que hay que añadir su caída, en plena remontada, y cuando ya era segundo, en la edición de 2022, a seis días de concluir la Vuelta.
Gall, por su parte, completa una excelente temporada, siendo 3º ahora en la Vuelta y que se une a su 2ª posición en el Giro de Italia.
En los sprints, dominio total del Visma, con cinco victorias de etapa para el fenómeno británico de Matthew Brennan, y otras dos para Wout Van Aert, que se llevó, además, el maillot de la regularidad.
Una Vuelta entretenida pero que quedó marcada para la historia con la caída de Tadej Pogacar, seguramente el momento ciclista de la temporada. El Merckx del siglo XXI se despidió de 2026 tempranamente aquella tarde del 29 de agosto y marca, sin duda, la disputa de la propia Vuelta y el resto de competiciones a las que tenía previsto acudir: sin él el abanico de favoritos se amplía sobremanera en los Mundiales y el Giro de Lombardía.
