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Tour 2018: un primer análisis del recorrido

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El Tour de Francia de 2018 se presentó ayer y la sensación que da es que parece ser la organización a la que le gusta tropezar más de dos veces en la misma piedra. Vuelve a tener grandiosos ingredientes, algunos muy elaborados, pero renuncia a equilibrar un recorrido que, de constar con una gran crono intermedia (de entre 40 y 60 kilómetros, de las de toda la vida) podríamos calificarlo de notable. Pero no, ha tomado un camino...y persiste en él.

El cuadro de salidas, llegadas y distancias es el siguiente:

Para el primer de semana "se confía" en que el "dios Eolo" haga de las suyas...ayudado por la voracidad de los equipos de los sprinters y quien desee, de los de la general, en dar un gran "mordisco" desde el minuto 1. En la tercera, una crono por equipos de 35 kilómetros para empezar a abrir diferencias... Y nueva etapa plana en la cuarta. 

Las dificultades se presentan en la jornada 5, con un perfil bastante quebrado en la segunda parte de la misma, con varias cotas que harán entretenida la etapa y que ASO ha tenido a bien hasta nombrar... Esto en la Vuelta, ni lo catalogarían (tenemos casos para aburrir).

La primera llegada en alto tendrá lugar en la sexta etapa, en la cual se hará un doble paso por el Mur de Bretagne, ascensión que suele dar buen resultado (victoria de Evans en 2011 y Vuillermoz en 2015). Más planas se presentan las dos siguientes, con llegada a Chartres y Amiens, ésta en el 14 de julio...

Para el domingo 15 de julio la organización "ha cocinado" una pequeña "París-Roubaix", con casi 22 kilómetros de adoquinado en una jornada de 154 kilómetros. ¿A quién puede favorecer una etapa como ésta? Está claro que no a Nairo Quintana, ni a Bardet, ni al mismo Froome, que tratará de "nadar y guardar la ropa". Nibali apunta a las "clásicas del norte" en 2018, incluso Giro de Italia, por lo que es improbable su participación. ¿Dumoulin? Entonces, ¿por qué no le pones una crono de verdad? Pero, claro, visto el extraordinario rendimiento de Sunweb a lo largo de la temporada, se adivina "duelo en el barro"...

 

Tras el pavés llegará el primer día de descanso y, seguidamente, la montaña, los Alpes...

Horroroso el orden de las mismas, escasas distancias (no mireis con nostalgia tanto a los Tour de los 70, 80 o 90...) y una etapa reina, eso sí, de altísimos vuelos: tal vez lo mejor de todo el Tour de Francia.

En la primera se llega a Le Grand Bornand, en una etapa con puertos de bastante pendiente, especialmente el Plateau des Glières (6 kms al 11,2%), además del encadenado final Romme-Colombiere. El desnivel ronda los 4000 metros para 159 kilómetros.

 

 

En la segunda etapa alpina se llega a La Rosière, ascensión de casi 20 kilómetros a una media en torno al 5,5%, con duros puertos previos (Bisanne y Pré). La jornada es de... ¡¡¡108 kilómetros!!! y el desnivel, de 3900 metros.

Y la tercera etapa alpina es la reina del Tour de Francia. Perfil clásico, jornada de 175 kilómetros y tres puertos grandiosos, con 5300 metros de desnivel. Para comenzar, Madeleine, se continúa con Lacets de Montvernier, luego el larguísimo Croix de Fer y, para finalizar, Alpe D’Huez. Etapa, en si misma, a la que no hay un sólo "pero" que ponerle. ¿Es el mejor recorrido del año? A ver lo que son capaces de hacer Giro y Vuelta...

Tras los Alpes, jornada de transición con final en Valence, y, seguidamente, dos complicadas etapas en el Macizo Central: una con final en Mende (pasando previamente Croix de Berthel) y otra con dos puertos, el segundo a poco más de 20 kilómetros de la meta en Carcassonne.

 

Y los Pirineos arrancarán tras la segunda jornada de descanso. Primero con una etapa larga (218 kilómetros), muy "traicionera" (primera parte más bien plana, segunda con tres puertos de primera y final, en bajada, en Bagneres de Luchon). 

 

Y, posteriormente, una etapa que se ha calificado casi "como infame", "indigna", "de juveniles",... Pero esta carrera ya ha hecho esto en los "añorados" 70 y 80, combinándolas como en esta ocasión: tras una etapa larga (pueden ver este reportaje para encontrar más ejemplos de etapas cortas de montaña).

Tres puertos de primera (el tercero, HC, seguramente), más de 3000 metros de desnivel en solo 65 kilómetros. Etapa explosiva, muy explosiva...

 

Etapa de transición en la 18, final en Pau, para encarar la "traca final": gran etapa de alta montaña (4900 metros de desnivel), sin final en alto y con cuatro pasos montañosos, tres de ellos "históricos" de esta carrera y del ciclismo: Aspin, Tourmalet y Aubisque. La meta se situará en Laruns, tras una bajada de menos de 20 kilómetros a una media cercana al 7%...

 

En la etapa 20, habéis leído bien, llegará la única crono individual del Tour de Francia de 2018: serán 31 kilómetros muy quebrados, pasando una corta cota (menos de 1 kilómetro) a casi un 11% de media.

El Tour de Francia volverá a finalizar en París, en los Campos Elíseos, en una etapa en línea con varios pasos por meta.

En conclusión, un recorrido desequilibrado (sólo 31 kilómetros de crono individual) en donde destacan algunos diseños de alta y media montaña realmente atractivos.

 

FUENTE: Twitter de @LeTour

18/10/2017 09:46. Autor: MONTERO79 #. Analizando carreras

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